Supercívico del mes

La supercívica del mes: Pilar García

En esta sección destacamos el impacto positivo que ciudadanos supercívicos realizan en sus comunidades.

Es hora de hablar sobre otro gran miembro de nuestra comunidad. La supercívica del mes de octubre es Pilar García, una de las usuarias más activas de nuestra app, pues todas las semanas reporta desde su celular los problemas con los que se enfrenta a diario.

“Soy Química y vivo en Iztapalapa, donde hago muchos de mis reportes, pero casi siempre me desplazo hasta la Alcaldía Cuauhtémoc, pasando por Iztacalco y Benito Juárez. Aprovecho mis desplazamientos para reportar anormalidades que detecto, siempre y cuando tenga mi celular a la mano”.  

“Trabajo en un hospital de tercer nivel, lo cual me permite crecer profesionalmente. Podría acercarme a trabajar a una clínica cercana a mi domicilio, pero eso limitaría mis expectativas profesionales. Acercarme a vivir al lugar donde laboro ahora tampoco es opción, pues estoy bien instalada en mi hogar. Al final tengo que adaptarme a esos desplazamientos, aunque en esta ciudad tan caótica resulta muy complicado.

“Conozco a los Supercívicos desde ya hace mucho tiempo, cuando tenían videos en internet haciendo mofa, siendo sarcásticos con los problemas de la ciudad, de los malos ciudadanos, de falta de respeto a las normas cívicas.  Sabemos que los problemas de la Ciudad de México no son exclusivos, suceden en todo el país, lo cual refleja nuestra falta de compromiso para actuar y cambiar el estado de las cosas, pero también para exigir a las autoridades que cumplan con su trabajo. Tengo un ejemplo muy claro sobre esto, en donde al infringir la ley se atropellan los derechos de terceros: hicieron una plaza comercial de 3 pisos, más otros 3 de estacionamiento, cuando sólo tenían permiso para 2 pisos y uno de estacionamiento; además permitieron salidas hacia una zona residencial, y eso violenta la zona. Todo eso provoca que las personas tomen medidas para ‘protegerse’, como apartar las calles con todo lo que tienen a la mano.

“Afortunadamente cuento con un esposo que comparte los mismos ideales supercívicos que yo, así que tratamos de enfrentar los problemas de la forma que nos parece correcta. Por ejemplo, nosotros fuimos con las autoridades para que los permisos se limitaran al marco normativo, aunque fue imposible, y la corrupción ganó. En otras ocasiones hemos participado quitando bienes mostrencos y lonas de la vía pública, recortando cables peligrosos y, gracias a la app de Los Supercívicos, denunciando diversos problemas para que las alcaldías se enteren y actúen. Aunado a ello estamos educando a nuestros hijos para que sean conscientes de lo que es una sana convivencia entre ciudadanos y la exigencia hacia nuestras autoridades para mejorar la calidad de vida”.

“Me gustaría que mi comunidad se uniera más pues eso nos haría la vida más fácil a todos, lograríamos mejorar la calidad de vida de los ciudadanos, saldría ganando la ciudad. Imagínense una ciudad ordenada: nos la merecemos y dejaríamos un legado importantísimo a nuestros descendientes.

“Para mí ser supercívica es respetar las leyes, trabajar junto a otros para conseguir una mejor ciudad, mejor convivencia, exigir a nuestras autoridades que hagan su trabajo. Creo que es muy importante empaparnos un poco o un mucho sobre leyes, normas, reglamentos, alcances de nuestros derechos y obligaciones para que las autoridades no nos mareen si no que trabajen a nuestro favor.”

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.